Filosofía del vanguardismo

El estilo vanguardista en la decoración parece ser una moda más que se inició en el siglo XX, pero la filosofía del vanguardismo es precisamente romper con lo tradicional, no ser una moda, transgredir las normas, innovar, experimentar, crear. Todo a nuestro alrededor se basa en el arte de la creación, también la decoración. Crear espacios acordes a los gustos de las personas que habitan en ellos es una forma de expresar el arte, la imaginación se centra en la comodidad y el bienestar.

vanguardista - bustosEsto ocurre también con todas las expresiones artísticas, nacen de la imaginación para provocar sentimientos. Cierto es que en la literatura, la pintura o en la escultura los sentimientos que provocan pueden ser muy variados pero siempre nacen del estado de ánimo en un momento concreto de su creador. La decoración vanguardista tiene como finalidad la comodidad y la sensación de paz por evitar los espacios sobrecargados y aprovechar al máximo la luz natural.

La filosofía vanguardista también fue llevada al mundo de la política revolucionando las ideas tradicionales, oponiéndose a ellas y creando nuevas esperanzas para nuevos futuros. Del mismo modo ocurre con la decoración vanguardista que inventa nuevos espacios con muebles no tradicionales para el uso de unas generaciones que se centran en su presente y en su futuro buscando el bienestar en sus hogares.

salon vanguardista - bustosPero la decoración vanguardista no es exclusiva de la gente joven, a todas las edades se cambia de idea y se rompe con las tradiciones. El vanguardismo rompe con todas las normas pero de una forma coherente, sin ser una reacción caótica que se vuelve inservible. Lo mismo ocurre con la decoración vanguardista, en la que lo práctico impera sobre lo innecesario y se amolda al ritmo de vida de todos los habitantes de un hogar para su comodidad.

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